Un aftermovie de viaje con un enfoque cinematográfico que captura la atmósfera, los paisajes y las emociones vividas durante un recorrido de dos semanas por Costa Rica.
Este proyecto personal documenta un viaje de dos semanas por Costa Rica, combinando una estética cinematográfica, paisajes naturales y un storytelling inmersivo para crear un aftermovie con una narrativa coherente. El objetivo fue capturar momentos auténticos, la atmósfera del entorno y el ritmo emocional del viaje mediante una cuidada fotografía y un montaje preciso. Desde playas y selvas hasta encuentros con la cultura local y escenas en movimiento, la pieza busca trasladar al espectador la sensación de haber vivido la experiencia en primera persona.