Empieza por la tarea de comunicación, no por la herramienta
La expresión «contenido generado con IA» abarca actividades distintas. Puede referirse a textos, recursos visuales, adaptaciones de contenido o una combinación de formatos. Estas opciones no resuelven el mismo problema, y un proveedor especializado en un formato puede no ser adecuado para otro. Empieza describiendo la tarea de comunicación con términos sencillos. Puede que necesites explicar una organización, mantener una presencia en redes sociales, presentar un proyecto o crear material para una campaña concreta. El propósito influye en el formato, el tono, la cantidad de contexto y el nivel de revisión necesarios. Un buen encargo debe distinguir el resultado esencial de los añadidos opcionales. Si la necesidad principal es una explicación escrita clara, añadir imágenes sintéticas quizá no la mejore. Si el reto principal es conseguir variedad visual, generar solo texto puede dejar el problema sin resolver.
La IA es un método de producción, no un objetivo de comunicación.
Preguntas que definen el encargo
¿Qué debe entender la audiencia? ¿Qué formatos hacen falta realmente? ¿Dónde se utilizará el material? ¿Qué debe mantener una conexión reconocible con la marca? ¿Qué no puede generarse o modificarse sin aprobación humana?
- Propósito
Define el mensaje o la necesidad de la audiencia antes de decidir cómo debe contribuir la IA. - Formato
Distingue entre textos, imágenes, vídeo y adaptaciones, en lugar de tratarlos como intercambiables. - Uso
Considera el canal, el contexto y la duración prevista del material antes de empezar la producción.